CUIDADOS DE UN PIERCING, CONOCE QUÉ HACER, Y QUÉ, EVITAR DURANTE LA CICATRIZACIÓN DE TU PERFORACIÓN


Estas pensando en hacerte un piercing, pero son muchas las dudas que te surgen, tanto si es tu primera vez como si tienes la oreja repleta de ellos, este post es para ti.

Lo primero y muy importante es seguir las medidas de higiene especificas para evitar infecciones u otras enfermedades y eso solo te lo puede garantizar un establecimiento regulado con un profesional.

Cuando tengas elegida la zona a perforar, es importante que sepas que joyería están usando para ello, no solo el material influye sino el tipo de joya a usar: si es ovalada, plana, recta, cada perforación necesita su joyería especifica.

Una vez realizada la perforación seguirás las siguientes indicaciones:

  • Lávate las manos antes de tocarlo.
  • Tocarlo con las manos sucias hace que las bacterias lleguen hasta el, por eso antes de curarlo es muy importante que hagas un lavado de manos rigurosamente con agua y jabón.
  • Límpialo correctamente.
  • Lavar, enjuagar y secar tanto la perforación como la joya (sin quitarla), con agua, jabón neutro y secar con gasas estériles, o papel absorbente de cocina, este último nos sirve en el caso de no

disponer de gasas estériles, piensa la esterilidad es necesaria para no tener infecciones. La última fase del secado es muy importante y es aquí donde aparecen la mayoría de infecciones, recuerda debes secar bien tu perforación y no dejar humedad.

Con una buena higiene diaria repartida en tres veces al día, es suficiente para nuestra perforación, pero

si observas que puede estar infectada o no cura bien, puedes usar:

  • Agua de mar embotellada esterilizada, puedes aplicarla tres veces al día. El agua salada es perfecta para acelerar el proceso de cicatrización y no provoca ningún efecto colateral que pueda ser dañino.
  • Antiséptico, el más recomendado es la clorhexidina, puedes aplicarlo una vez al día.
  • Usar discos no-pull. Son unos discos de silicona que se colocan entren la bolita de la joya y la piel para evitar rozaduras, muchos de los enrojecimientos e inflamaciones que sufrimos en nuestras perforaciones son causados por la irritación del roce entre la piel dolorida y la propia joya.

En el caso de perforaciones bucales utilizaremos enjuagues bucales sin alcohol después de cada comida y antes de ir a dormir, manteniendo una adecuada higiene bucal con nuestro cepillo y pasta diaria.

Es natural que después de la perforación tengas la zona hinchada, roja o sensible por unos días, incluso hay riesgo de un leve sangrado, sin embargo, si sucediera algo fuera de lo natural, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y nunca debes:

  • Tocarlo, moverlo y quitarlo si lo haces ya no podrás volvértelo a poner.
  • ¡¡¡¡¡No uses alcohol, NO!!!!! Aunque te cueste creerlo el alcohol no desinfecta.
  • Evita el roce, este dato es importante para el piercing del ombligo.

Por último, si observas que tu piercing esta infectado, no dudes en ponerte en contacto con el centro para que podamos ayudarte. Lo más importante es que tengas en cuenta que una perforación es una herida y como tal necesita su tiempo y sus cuidados para poder cicatrizar correctamente. No corras y no uses material de baja calidad solo porque sea barato. Puede acabar saliéndote más caro de lo crees. Ten paciencia y mima tus piercings para tener unos pendientes bonitos y sanos.